Te dedico una canción de The Killers*

 


 

cuando yo me dejo de alguien
me gusta tratar de quitar
cada marca,
por más minúscula,
que han hecho en mi vida.
algunas veces,
cuando no se dejan borrar,
trato de guardarlos en cajas.
véase: sus palabras
sus obsequios
sus dibujos.
si te tengo en una caja,
significa que probablemente
me jodiste bien cabrón.
[a lo mejor te tengo en un caja,
pero por lo menos no es en un
zafacón]

pero como vivimos
en una sociedad avanzada
[tecnológicamente],
si nos dejamos, lo primero que haré
es darte unfollow
para no tener que ser cómplice
de la felicidad que continúas encontrando
sin mí

la primera vez que me dejé de alguien,
compartíamos más de ocho años de amistad,
ocho años+ de doodles
ocho años+ de fotos pre y pos-pubertad
ocho años+ de amigos en común.
se me hizo tan difícil
meterla en una caja, que,
enfurecida que se negaba
a dejar de formar parte de mi vida,
guardé un cuadro que me había regalado,
en la parte de atrás de mi clóset
[para que cogiera polvo, como nuestra amistad]

la segunda vez que me dejé de alguien, borré
en pura angustia y en
faceta de toda una mujer de 18 años,
todas las fotos que teníamos juntos
en Instagram,
mientras esperaba con mi familia
por que nos sentaran en Famous Dave’s.
a la hora, me llamó diciendo
que había cometido un error;
a las tres, me llamó diciendo
que había tenido unresolved feelings por otra persona.
[¿¿sentimientos sin resolución??? ¿relación sin resolución??]
a la semana, se afeitó la cabeza.
[¿a algunas personas no le gustan las cajas?]

la cuarta vez que me dejé de alguien,
fue 19 días luego
de la tercera vez que me dejé de alguien.
ya escribí suficiente sobre la tercera vez,
pero todavía no me atrevo
a escribir sobre la cuarta,
porque cada vez que trato,
experimento un adjetivo nuevo
para describir todos los sentimientos que no caben
en ninguna caja,
por más que busque.

te di unfollow,
para no recordar cómo me dijiste
que te sentirías incómoda en mi presencia,
o cómo me dijiste,
que siempre pensabas que era valiente,
atrevida,
o cómo me sacaste en cara,
que no sabías cómo podía hacer eso
otra vez,
después de que lo mismo
había causado mi primer break up.
pensé que el double jeopardy me aplicaba,
pero rápido que se me ocurrió el chiste
te miré
y no reconocí lo que había detrás de tus ojos.
en ese momento, debí haber sabido,
que ninguna caja guardaría esa mirada.

dicen que cuando te estás muriendo,
your life flashes before your very eyes,
así que mientras nuestra amistad muere,
todavía recordaré todas las veces,
que te fui a buscar a tu casa y cantamos Adele
o Taylor
o Maroon 5 en mi carrito,
de camino a yonosédónde,
gritando, porque lo que hacíamos,
no se le puede decir cantar.
y todavía pensaré
en lo rápido que decidiste,
borrarme de tu vida,
aunque sangré toda la honestidad
que corría por mis venas.
y aunque todavía no cabes
en una de mis cajas,
sí pienso en lo poco que deberías pensar de mí,
o de nuestra amistad,
para meterme a mí en una caja,
por algo tan trivial como lo que sucedió.

leí en algún lugar,
que no puedes molestarte con otra persona
por cómo reaccionan ante
cómo tú le heriste los sentimientos.
así que aquí estoy,
no molesta por cómo te molestaste conmigo,
o por cómo ya no puedes confiar en mí,
o por cómo me dejaste de hablar,
o por cómo me cerraste la puerta en la cara—
[mentira, eso sí me molestó]
—aquí estoy, molesta, sí, por cómo
no vi la base tan agrietada,
que sostenía nuestra relación.
si hubiera sabido, a lo mejor hubiera tratado
de rellenarla con algo,
aunque, como dice nuestra cantante favorita,
curitas no arreglan heridas de bala.[1]
[gracias por no dejarme tratar
de cocer las heridas que te causé]

si quieres coger este poema,
y meterlo en una caja,
con toda memoria tuya,
en la que estoy presente,
[y, ya corroboré, son muchas]
diré que entiendo tus razones.
aquí estaré esperando, con mi caja vacía,
por que te des cuenta
que las marcas que hemos trazado
en nuestras vidas
la mía
la tuya
mancharán nuestros mapas
como el vino
daña la tela.


Notas:

* Tú sabes cuál.

[1] Esa canción no te la dedico, aunque a lo mejor tú me la dedicarías a mí.


Lista de imágenes:

* Todas las imágenes forman parte de la serie Screen Lovers, de Eli Craven, 2013.


 

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