El proyecto de composta de la Universidad del Sagrado Corazón

* El Proyecto de Composta de la Universidad del Sagrado Corazón en el contexto del manejo de los desperdicios sólidos en Puerto Rico *

Hace más de 10 años atrás...

En el año 1995, en la sala Carrión de la sucursal del Viejo San Juan, el Banco Popular de Puerto Rico abrió al público una exhibición en la que denunciaba la situación de crisis en que se encontraba Puerto Rico en relación con la generación y disposición de los desperdicios sólidos. La exposición presentó datos que evidenciaban que nuestros estilos de vida nos habían convertido en una sociedad de alto consumo, y que por persona o individuo se generaba diariamente más desperdicios que la sociedad estadounidense y la española.

La exhibición estuvo abierta al público por más de un año y posteriormente una versión itinerante de la misma se expuso por varios años en diferentes lugares de la Isla.

¿Qué objetivos principales motivaron al Banco Popular y a los que tuvimos la oportunidad de colaborar en la creación de tan importante documento educativo? Dar a conocer la crítica situación en la que se encontraba nuestra isla en ese momento sobre la cantidad de desperdicios sólidos que se generaban al momento, presentar las alternativas de disposición disponibles y aquellas que habría que considerar de manera inmediata.

Junto a esta importante aportación, el Departamento de Educación (DE), la Autoridad de Desperdicios Sólidos y otros organismos no gubernamentales se unían al esfuerzo educativo. El DE convocó a un grupo de especialistas y produjo una Guía de Educación Ambiental para el nivel elemental escolar. La Autoridad de Desperdicios Sólidos publicó una Guía de Actividades Educativas para su equipo de trabajo de la División de Educación.

Los municipios, al responder a las disposiciones de la Ley Núm.70 de 1978, que contempla el reciclaje como una alternativa de prioridad, crean una oficina y nombran coordinadores de reciclaje. Estas dependencias tienen la responsabilidad principal de educar a la comunidad y facilitar la creación de centros de acopio de materiales reciclables.

Algunos datos

Año

Desperdicios sólidos por persona por día

Desperdicios sólidos por persona /  año

1994

4.9 lbs.

1,786 lbs.= 2, 096,640 ton

Actualmente

Sobre 5.5 lbs.

2,000 lbs. = 2,713,625 ton

Han transcurrido casi 20 años de esos proyectos e iniciativas, ¿y dónde estamos? ¿Podríamos decir que el proyecto de educación ambiental sobre el manejo de desperdicios sólidos ha fracasado? Los datos revelan que las metas propuestas de reducción en la generación no se han cumplido. Por el contrario, ha habido un aumento significativo en la cantidad que se genera por persona diariamente. Me atrevo a plantear que si unos enfoques y estrategias no han producido el resultado esperado, ha sido precisamente por haberse desarrollado fuera de un contexto de proyecto nacional de educación ambiental.

A nuestra sociedad la sostiene una economía de mercado, economía que sabemos que se sustenta sobre promover el consumo, como tan bien lo ha expresado el presidente de Uruguay, José Mújica en el llamado mejor discurso del mundo:

Porque la vida es corta y se nos va. Porque ningún bien vale como la vida y esto es elemental. ¿Pero si la vida se me va a escapar trabajando y trabajando para consumir? La sociedad de consumo es el motor, porque en definitiva, si se paraliza el consumo o se detiene, se detiene la economía, y si se detiene la economía, es el fantasma del estancamiento para cada uno de nosotros.

Urge que diferentes sectores de nuestra sociedad se convoquen a discutir y analizar el tema con seriedad, con ganas y voluntad de diseñar un plan de acción, en el que la educación comunitaria  sea su punta de lanza. La iniciativa debe incorporar a la industria, el gobierno central, los municipios, el comercio, las organizaciones comunitarias y de servicios y a las familias. Hay que darle continuidad a los distintos proyectos; el ánimo y entusiasmo con que se inician no puede decaer.

Resulta imprescindible asignar recursos económicos e intelectuales que desarrollen opciones creativas sostenibles. Hay que divulgar los resultados de  proyectos exitosos, reconocerlos y utilizarlos como modelos en otros lugares del País. Un proyecto de manejo adecuado de los desperdicios sólidos no puede limitarse a unas áreas de acopio donde el ciudadano va, deja sus materiales reciclables y nunca sabe el destino final de los mismos. La falta de información crea suspicacia y desconfianza en las personas. Educar no se puede limitar a informar por qué es importante hacer algo. La orientación tiene que estar acompañada con la evidencia de lo que se logra cuando se cumple con unas metas. Y sobre todo, tiene que contar con los recursos para alcanzar los objetivos propuestos.

¿Cómo queremos reducir la cantidad de desperdicios sólidos si no demostramos las razones fundamentales para hacerlo? ¿Cómo es que queremos reciclar si no contamos con industrias de reciclaje? ¿Cómo queremos que las personas hagan uso de productos reciclados, si no se promueven adecuadamente y su valor en el mercado, en ocasiones, puede ser mayor que los no reciclados? ¿Cómo queremos incentivar el reúso si no se crean programas para disponer de materiales y equipos que todavía tienen vida útil? ¿Por qué no se crean en las comunidades y escuelas proyectos de reparación de equipos, ropa y otros bienes que podrían revenderse o donarse?

Un proyecto de educar ambientalmente no puede limitarse a informar, tiene que mover a todos los sectores de la ciudadanía a la conciencia del cambio ofreciendo alternativas.

Ejemplo de un proyecto

La siguiente figura muestra la composición de los desperdicios sólidos que llegan a nuestros vertederos:

Tomado de: Plan estratégico para el manejo de los residuos sólidos en Puerto Rico, Autoridad de Desperdicios Sólidos.

Al analizar esta tabla se observa que gran parte de los materiales que van a la corriente de desperdicios pueden ser recuperados a través de procesos de reciclaje. El reciclaje nos permite transformar materia que ha estado en uso en materia prima para la producción de productos similares o diferentes de dónde provienen. Entre estos materiales vemos que sobre el 54% pueden ser devueltos a la corriente de uso a través de procesos de reciclaje mediante composta.

La composta es un producto de procesos naturales proveniente de residuos de origen orgánico que, entre otros incluye, residuos de jardín, podas de árboles, cáscaras de frutas y vegetales, cascarones de huevo, papel, madera y cartón. Hay plantas de composta que también reciclan cienos de plantas de tratamiento de aguas usadas y residuos de alimentos cocinados. El producto que llamamos composta es un material parecido a “tierra” rico en nutrientes y que se utiliza como acondicionador de suelos aumentando la fertilidad de estos.

La Universidad del Sagrado Corazón (USC), como parte de una investigación auspiciada por el proyecto STEMmED, inició hace dos años un proyecto para producir composta. La USC es una universidad urbana localizada en el área metropolitana de San Juan. El recinto está ubicado en unas 35 cuerdas de terreno poblado por una amplia diversidad de árboles, arbustos, gramas y plantas ornamentales. Constituye un área de gran producción de oxígeno, amortiguamiento de ruidos, purificación del aire y de solaz y esparcimiento, característico de los “ambientes naturales”.

Muchas personas hacen referencia a la Universidad como un “pulmón en la ciudad”. Esta metáfora del pulmón se utiliza para destacar su aportación en mantener una mejor calidad del aire, debido a la gran cantidad de vegetación en que se enmarca la institución.

El gran valor ambiental que representa la USC, nos creó a su vez el reto de manejar adecuadamente la gran cantidad de materia orgánica que se genera proveniente de la caída de hojas de árboles, de recortes de pasto y de ramas y troncos, producto de la poda de los árboles y arbustos. Hasta el momento estos residuos orgánicos se han estado depositando en vertederos de relleno sanitario, a través de la compañía que ofrece servicios de recogido de desperdicios en la Universidad. 


Conscientes de que no podíamos continuar desviando tanto material reciclable a la corriente de desperdicios sólidos y motivados por establecer proyectos que nos permitan modelar actitudes de respeto y cuidado por nuestro ambiente y sus recursos, nos dimos a la tarea de diseñar un proyecto educativo para producir composta. Cabe destacar que estos principios, se enmarcan en los objetivos institucionales de la USC.

El proyecto se diseñó en fases o etapas. Apoyados por fondos de Título V de STEMmEd se reclutaron estudiantes que participaron desde su fase inicial. Los objetivos de la primera fase consistieron en que los estudiantes adquirieran conocimientos sobre lo que es composta, a través de la revisión de literatura y diseño de proyectos experimentales. Durante ese proceso se familiarizaron con proyectos de composta en universidades fuera de Puerto Rico, y visitaron otros en universidades y municipios de Puerto Rico.   Diseñaron un proyecto de investigación en un espacio que les proveyó la institución.

El proyecto les dio la oportunidad de diseñar experimentos controlando variables de materia orgánica utilizada, parámetros físicos de humedad, temperatura y pH. También realizaron estudios de diversidad microbiana y de microfauna presente en el proceso de formación de composta.

Los estudiantes participantes tuvieron la oportunidad de presentar su trabajo en el Junior Technical Meeting que auspician las universidades de Puerto Rico.

En la segunda fase se redactó una propuesta para desarrollar un área de composta en la USC, con el fin de presentarla a las autoridades pertinentes. La propuesta tuvo buena acogida y se inició el proceso de selección del área y diseño de las “trincheras” (espacio para depositar el material compostable) para compostar.

En este momento nos encontramos en la tercera etapa del proyecto que consiste en montar los “composteros”. Se espera que para el mes de marzo de 2013 se inicie el proceso de compostar.

La composta que se produzca se utilizará como acondicionador de los suelos para mantener los jardines y áreas naturales de la Universidad.

El proyecto contempla una cuarta etapa en la que participarán estudiantes y profesores de la institución. El proceso de compostar es producto de la actividad biológica en la que intervienen bacterias, hongos y microfauna del suelo (organismos detritívoros). En el proceso ocurren cambios significativos en temperatura, cruciales para la actividad microbiana. De igual manera se requiere mantener una proporción adecuada de materia orgánica que provea el nitrógeno y carbono necesario para el proceso. Por ello, en esta etapa se trabajará en el diseño de actividades de investigación que los estudiantes llevarán a cabo en los composteros, desde sus cursos de biología general, microbiología, física y química.

Como actividades paralelas, el proyecto tiene entre sus objetivos establecer comunicación con distintas escuelas de la comunidad de Santurce, con el objetivo de servirles como modelo para desarrollar proyectos similares o análogos.

Reflexión final

En el escrito que esta servidora preparara para la publicación que formó parte de la Exhibición “La isla desechable” del Banco Popular en el año 1994, culminé el mismo con la siguiente reflexión. Su pertinencia al día de hoy le toca al lector determinarla:

A pesar de la relación antagónica y de malversación que hemos sostenido con el ambiente y los recursos naturales, todavía estamos a tiempo para reparar muchos daños y sentar las bases para establecer una vivencia armónica entre el ser humano y la naturaleza. Es apremiante compensar a revisar los modos de pensar y los modelos económicos típicos de nuestra sociedad de consumo. De otra parte, debemos incrementar las iniciativas impulsadas por distintos sectores de la comunidad que con su trabajo consecuente han logrado ya cambios significativos en beneficio del ambiente. Los programas de educación ambiental, los programas de reciclaje promovidos por la empresa privada y el gobierno, la lucha de las comunidades para detener proyectos que atentan contra la salud y el ambiente, la convivencia –a nivel global- sobre los daños a la capa de ozono, la legislación de protección ambiental implantadas en los últimos treinta años, son prueba fehaciente de ese nuevo compromiso. Asimismo, hay que vencer la timidez en la toma de decisiones que son ambientalmente sostenibles. (De "Todavía estamos a tiempo”).

Lista de referencias:

Autoridad de Desperdicios Sólidos, (2003), Plan estratégico para el manejo de los desperdicios sólidos. Estado Libre Asociado de Puerto Rico.

Banco Popular de Puerto Rico, (1995). La isla desechable. El problema de la basura en Puerto Rico.

Rivera, M. (1 de marzo de 2007). Más de lo mismo en el reciclaje. Recuperado de El Vocero.

Sierra Club. (2006).  Desperdicios Sólidos. Recuperado de Sierra Club.

Lista de imágenes:

1-2. Imágenes de la exhibición "La Isla Desechable", 1995.
3. Universia, "Recogen sobre 1,600 libras de basura en playa de Puerto Rico", 2010.
4. José Luis Alsina, Director de Conservación Sierra Club de Puerto Rico, "Basura cero para crear empleos".
5-10. Imágenes del proyecto de composta de la USC, suministradas por la autora.

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