Un acercamiento cultural a los procesos de educación y sanación materna

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Censor the body and you censor 
breath and speech at the same time. 
Write yourself. Your body must be heard.

—Hélène Cixous


La manera en la que narramos nuestras ficciones teje nuestra idiosincrasia cultural y nuestra visión de mundo. Son esas construcciones narrativas las que tienen un gran peso en nuestro pensamiento social. La mayoría de nuestras ficciones se ven representadas en anuncios y todo tipo de publicidad, lo cual impacta enormemente en nuestra visión y nuestras expectativas para con nosotras y nosotros mismos: “En nuestra sociedad actual, los medios de comunicación, todos los contenidos y discursos que a través de ellos se difunden, ejercen una importante influencia sobre el tejido social, actuando como uno de los principales agentes de socialización” (Feliu y Fernández 1). El concepto de belleza es uno muy recurrente en el arte, la publicidad, la literatura, entre otros. Nos topamos constantemente con la exposición a diversos contenidos que enfocan nuestra mirada en características consideradas puras y únicamente bellas: cuerpos delgados, pieles lozanas, pelos lacios, dientes blancos, cinturas pequeñas y un largo etcétera: “Our contemporary aesthetic ideal for women is an ideal whose obsessive pursuit has become the central torment of many women’s lives” (Bordo 92). Según Feliu y Fernández, se representa una concepción de lo femenino proponiendo visiones estereotipadas, y añadiría que la mayoría de las veces, esas visiones están muy alejadas de la realidad. El cuerpo y nuestro juicio sobre él es un reflejo de nuestra sociedad, y de nuestra cultura en general: “The Body — what we eat, how we dress, the daily rituals through which we attend to the body — is a medium of culture” (Bordo 90). Autores como Susan Bordo establecen que el cuerpo no es solo un texto, sino que además es un mecanismo directo de control social.

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Este tema está constantemente en discusión y hay una tensión latente en cuanto a lo que esos modelos de belleza realmente deben representar, cuáles realmente deben ser. No obstante, ciertas imágenes se han quedado incompletas. Aunque pensemos lo contrario, no hablamos sobre nuestros cuerpos completamente, sin tapujos, respecto a temas como el de la sexualidad, la menstruación, el proceso de parto, la maternidad, la lactancia materna, entre otros tópicos que les corresponden a las mujeres, mas debieran ser parte de un conocimiento general sobre el cuerpo humano. Cuando planteamos estos temas, siguen presentes unos estereotipos y unas expectativas que perjudican los procesos que deberían ser vistos como saludables y naturales. Imágenes como la de la teta con gotas de leche materna, la sangre menstrual, las estrías... son imágenes que aún nos impactan mucho, incluso a las propias mujeres. Esto demuestra que hay una visión limitada de nuestros propios cuerpos y, en cierta medida, una visión manipulada. Vivimos en un mundo en el cual el cuerpo de la mujer se transforma constantemente en objeto, se fragmenta, se manipula y esto, a su vez, desemboca en actos de violencia: “Female bodies become docile bodies, bodies whose forces and energies are habituated to external regulation, subjection, transformation, improvement” (Bordo 91). No existe una correspondencia entre la imagen de las mujeres que se representan y las mujeres reales. Di Clemente plantea la problemática de que existe una distorsión en la manera en la cual se ha representado a la mujer, con mayor intensidad a la mujer-madre, y entiende que “esta configuración ha calado profundo en las conciencias de las féminas contemporáneas” (3).

Nuestras acciones, especialmente por parte de gestores culturales, deben ir dirigidas a cambiar estos discursos que atentan en contra de nuestra integridad, nuestro bienestar y nuestra salud mental. Debemos proveer espacios en los cuales podamos establecer nuestros propios discursos a través del arte, el cual nos permitorá reescribir la historia buscando la liberación. El desarrollo de diversos movimientos de expresión artística que intentan ir en contra de esas visiones estereotipadas del cuerpo de la mujer y que visibilizan estas imágenes más reales logran expandir nuestra perspectiva del cuerpo: “La visibilidad ayuda a la normalización de nuevas realidades y usos sociales que pasan así a formar parte del imaginario colectivo” (Feliu y Fernández, 9). La falta de visibilidad desemboca en puro desconocimiento sobre el cuerpo, incluso por parte de la misma mujer: “Woman’s genitals are simply absent, masked, sewn back up inside the crack” (Irigaray 365). Este desconocimiento del cuerpo y de sus procesos naturales son una amenaza para las mujeres cuando se encuentran de frente al proceso de maternidad. Algunas artistas que trabajan activamente esta temática son Jade Beall e Isa Sanz. Beall busca redefinir el concepto de belleza femenina al proponer fotografías de mujeres desnudas, en especial, cuerpos de mujeres madres durante su embarazo y posparto inmediato:

I personally like seeing pores, stretch marks, cellulite, scars, all those things we can easily hide which cause many of us to live in a state of self-loathing because we are 'hiding' our true selves and are terrified someone will find out our secret: that we are scarred and that we are scared. What many people have completely forgotten, however, is that being scarred and scared is sacred. (s.d)

Para las mujeres que Beall ha fotografiado, cada sesión se convierte en una terapia: desde el exponer su cuerpo desnudo, estar en una posición tan vulnerable delante del lente de una desconocida, hasta luego ver las fotos reveladas y entender que realmente hay belleza en los cuerpos que tanto aborrecen. El problema radica en lo que se nos muestra como correcto: la manera en la que se nos hace creer que nuestros cuerpos deben lucir.

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De igual forma, Sanz busca hacer que la lactancia y la menstruación sean visibles por medio de fotografías. Intenta hacernos entender que estos son procesos naturales del cuerpo y que no hay que sentir vergüenza ni asco. Nos transmite la emotividad y profundidad del universo femenino de una manera hasta ahora apenas conocida; traspasa así esa difícil barrera de dotar, a la técnica y al estudio, el concepto y la magia necesaria para llegar por fin al arte. Para muchos y muchas sus fotografías son un poco crudas, ya que muestra imágenes reales; para otros y otras, un tanto grotescas, pero esa misma crudeza y naturalidad encierra una belleza casi indescriptible. En su obra Alma Máter, muestra una serie de imágenes de madres lactando, copias casi exactas de la típica Madonna del arte occidental. Son estas imágenes las que no se les muestran comúnmente a las mujeres, y enfrentan su maternidad sin tener ningún referente, o el que tienen está muy lejos de la realidad: “The exclusion of a female imaginary certainly puts woman in the position of experiencing herself only fragmentarily, in the little structured margins of a dominant ideology, as waste, or excess” (Irigaray 367). En su obra Sangro, pero no muero, Sanz hace visible la sangre menstrual, se le ve a chorros por las piernas de una mujer o en gotas sobre la frente de otra. Estas imágenes, aunque un poco más intensas, pretenden poner en perspectiva el estigma con el cual se ha cargado el proceso de menstruar: nos han hecho creer que es un proceso repugnante. Sanz se resiste a la típica publicidad de productos para la menstruación y presenta mujeres sangrando en poses de lucha, casi guerrilleras, clamando por justicia y liberación.

Aprovechando la oportunidad para narrar nuestros cuerpos desde la maternidad, nace el proyecto (Re)Escribir la Maternidad, presentado como la conclusión de mi Maestría en Gestión y Administración Cultural de la Universidad de Puerto Rico. El proyecto pretende trabajar el tema de la(s) maternidad(es) desde una postura de gestión cultural. Más allá de trabajar con madres desde un cuadro clínico, dígase educar y apoyar en el proceso de lactancia o la recuperación posparto, se utilizaron herramientas del arte para discutir y manejar las inquietudes de mujeres en sus procesos de maternidad, específicamente desde la literatura. Esto permitió que el arte se posicionara como un instrumento de educación y de sanación para ellas. Un elemento fundamental para el desarrollo del proyecto fue el reconocimiento de que todos los procesos de maternidad son únicos, distintos para cada mujer, y se deben respetar como tal.

En los últimos años ha surgido un interés notable, por parte de las mujeres en Puerto Rico, de tener experiencias de parto naturales y humanizadas. De igual manera, ha surgido un interés por lograr establecer un proceso de lactancia exitoso. De todas formas, la falta de cooperación por parte de profesionales de la salud, así como de muchas instituciones hospitalarias, han afectado grandemente la experiencia de parto y lactancia de muchas mujeres en el país. Esto incide luego en problemas graves de desinformación, depresión posparto, malos hábitos de alimentación infantil, en fin, un gran problema de salud pública. El arte provee una forma alterna de interpretar y resolver problemas de índole social y de salud pública: nos permite explorar de forma creativa y, a la vez, ensayar posibles soluciones: “Arts, after all, do more than express ideas or emotions; they explore materials and construct meanings” (Sommer 120). Según Sommer: "Civic participation depends on creativity, an aesthetic knack for reframing experience, and on a corollary freedom to adjust laws and practices in light of ever-new challenges” (125). Asimismo, en la poética del oprimido, Boal propone la acción misma: “El espectador no delega poderes en el personaje ni para que piense ni para que actúe en su lugar; al contrario, él mismo asume su papel protagónico, cambia la acción dramática, ensaya soluciones, debate proyectos de cambio, en resumen, se entrena para la acción” (19). De esta manera, el teatro se nos presenta como un ensayo de la revolución, un espacio en el cual se experimentan y se ensayan soluciones.

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A la luz de estas ideas, (Re)Escribir la Maternidad surge como el espacio de ensayo para que las mujeres generen y desarrollen proyectos de cambio para una problemática social en específico que las aqueja. A la vez, este proyecto carga consigo un componente educativo que se relaciona, en gran medida, a teorías educativas como las de Vygotsky y Abraham Maslow. La figura de Vygotsky se relaciona con una corriente pedagógica basada en la teoría del conocimiento constructivista, el cual postula la idea de entregar al alumno herramientas que le permitan construir sus propios procedimientos para resolver un problema. Esto implica que sus ideas se modifiquen y el proceso de aprendizaje continúe. Para Vygotsky el proceso de enseñanza debe ser dinámico, participativo e interactivo. Es una enseñanza orientada a la acción, similar a la acción que propone Boal en su metodología teatral. Las ideas de Vygotsky se centran en cómo el medio social permite una reconstrucción interna: “Constructivists accounts of learning and development highlight the contributions of individuals to what is learned. Social constructivist models further emphasize the importance of social interactions in acquisition of skills and knowledge” (Schunk 286).

En un espacio de creación literaria y de reescritura de experiencias, las participantes tienen la oportunidad y las herramientas para reconstruir sus concepciones respecto a la maternidad. Esto complementa el desarrollo de relaciones sociales a través de los talleres creativos, lo que permite atender la jerarquía de necesidades propuesta por Maslow. La jerarquía de necesidades de Maslow es una teoría psicológica en la cual se defiende que conforme se satisfacen las necesidades más básicas fisiológicas (tales como respirar o comer), los seres humanos desarrollan necesidades y deseos más elevados (es decir, una autorrealización); solo se atienden necesidades elevadas cuando se hayan satisfecho las necesidades inferiores. Un individuo que no atienda sus necesidades de reconocimiento, como lo es la autoestima, no podrá llegar a un nivel de autorrealización, en el que manifieste la capacidad de convertirse en cualquier ente que desee ser. Se entiende que solo un 1% de la población llega a alcanzar este nivel, y dicha autorrealización varía de individuo en individuo:

The specific form that these needs will take will vary greatly from person to person. In one individual it may take the form of the desire to be an ideal mother, in another it may be expressed athletically, and in still another it may be expressed in painting pictures or in interventions. At this level, individual differences are greatest. (Maslow 338)

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A través del proceso creativo, las mujeres entienden que los procesos de maternidad varían de mujer en mujer, y se promueve que cada una entienda cuál es la idea de maternidad que desean fungir en su diario vivir, a la vez que se les motiva a que identifiquen y encuentren las herramientas necesarias para llegar a ella. En el intercambio de conocimientos que se genera en un proyecto de este tipo, se trabaja indirectamente con el concepto de ecología de saberes que propone Boaventura de Sousa Santos. La ecología de saberes es una metodología de investigación y extensión que privilegia la interactividad sobre la unilateralidad y propone un intercambio entre quienes poseen el conocimiento científico y aquellos sectores de la población que poseen otros tipos de conocimientos, tales como saberes sociales, populares o artísticos. Este concepto se nos presenta muy similar a la idea de Boal, en la cual todo individuo es actor y todo individuo puede hacer teatro. De la misma manera, Vygotsky establece que el alumno es poseedor del conocimiento, y es sobre ese conocimiento que tendrá que construir nuevos saberes. De esta manera se cancela el concepto de “el saber” o de “la verdad absoluta” para más bien hablar de distintos saberes y distintas verdades.

Para efectos del proyecto en cuestión se trabajó un ejercicio piloto que sirvió como eje de partida para trabajar el proyecto a mayor escala. Se lanzó una convocatoria a la población de estudiantes universitarias madres, para la cual la respuesta fue reveladora. Arrojó luz a posibles giros y posibles fases para el proyecto que no se habían contemplado en el proceso de investigación. Existe un inmenso interés por parte de la población, de explorar los conceptos de maternidad, sexualidad y crianza, muy a pesar de no estar asumiendo la maternidad directamente. El interés al proyecto por parte de hombres fue sorprendente, y demuestra la necesidad de desarrollar otras fases del proyecto en las cuales se contemple trabajar con distintas poblaciones, así como trabajar sobre el concepto de las masculinidades. Esto abre la posibilidad de explorar con distintos discursos y distintas definiciones sobre nuestros cuerpos.

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Los gestores culturales, así como los artistas, debemos defender este tipo de movimientos que trabajan con la representación de diversos ideales o conceptos, y seguirles el paso, en gran medida por el impacto que tienen en la construcción de imaginarios colectivos: “La representación ocupa un espacio destacado en lo que respecta a la construcción de la imagen de sí, del otro, de la sociedad y, principalmente, de lo intocable, de lo desconocido, de aquello que está lejos” (Horta 11). El desarrollar proyectos como estos tendrá un gran peso en la manera en la cual percibimos la belleza, en la manera en la que hablamos o nos dirigimos en torno a la maternidad y, eventualmente, tendrá mucho que ver en el bienestar social, específicamente en términos de salud pública y psiquis social: “When a woman believes she is authentically beautiful and capable, she frees herself from the overwhelming prison of self-doubt and feeling unworthy…” (Beall). La combinación de herramientas culturales en los procesos de salud pública se puede convertir en una manera alterna de buscar soluciones a problemas específicos que aquejan a la población. De igual forma, el uso de la investigación creativa se nos presenta como una herramienta apta para determinar ciertas molestias sociales con necesidad de atender, y se convierte en una herramienta útil de diagnóstico y tratamiento social.


Lista de referencias:

Beall, Jade. A Beautiful Body Project (photography art). Web. 20 de agosto de 2016. 
Boal, Augusto. El Arcoiris del deseo. N.p.: Alba Editorial, 2013. Impreso. 
Boal, Augusto. Teatro del oprimido: teoría y práctica. Barcelona: Alba, 2009. Impreso. 
Bordo, Susan. “The Body and the Reproduction of Femininity.” Writing on the BodyConboy, Katie y Nadia Medina. New York: Columbia University Press, 1997. Páginas 90-110. Impreso. 
Di Clemente, Daiana. “Cuerpos para armar.” SEDICI. Web. 4 de octubre de 2015. 
Feliu Albaladejo, Ángeles y Fernández Poyatos, Dolores. “La mujer en la publicidad. Hacia Nuevos discursos.” Actes de Congenere: la representació de genere a la publicitat del segle XXI. Web. 1 de octubre de 2015. 
Horta Azeredo, Mónica. “La importancia de los discursos femeninos para la construcción del imaginario brasileño del siglo XX.” El ojo que piensa, revista de cine iberoamericano. Web. 3 de octubre de 2015. 
Irigaray, Luce. This Sex which is not One. New York: Cornell University Press, 1985. Impreso. 
Mosbergen, Dominique. “Cliteracy 101: Artist Sophia Wallace wants you to know the Truth about the Clitoris.” The Huffington Post. Web. 29 de agosto de 2015. 
Santos, Boaventura De Sousa. Renovar la teoría crítica y reinventar la emancipación social: Encuentros en Buenos Aires. Buenos Aires: CLACSO, Consejo Latinoamericano De Ciencias Sociales, 2006. Impreso. 
Sanz, Isa. “Alma Mater (photography art).” Isa Sanz. Web. 10 de septiembre de 2015. 
Sanz, Isa. “I bleed, but do not die (photography and video art).” Isa Sanz. Web. 10 de septiembre de 2015. 
Schunk, Dale H. Learning Theories: An Educational Perspective. Upper Saddle River, NJ: Pearson/Merrill/Prentice Hall, 2004. Impreso. 
Sommer, Doris. The Work of Art in the World: Civic Agency and Public Humanities. N.p.: Duke UP, 2014. Impreso.


Lista de imágenes:

1-6. Jade Beall, "Men, Women and Children"