Pensar a Puerto Rico... ¿desde la cultura y la creatividad?

Francisco Oller

La duración y extensión de la llamada “crisis económica global” ha puesto en evidencia que la mayoría de las reformas impulsadas para atajarla en Puerto Rico y distintos países no han sido del todo efectivas. De ahí la necesidad de explorar nuevas alternativas.

Un simple vistazo al Compendio de Estadísticas: Cultura en Puerto Rico 2007[1] revela que nuestro País cuenta con los profesionales, programas educativos e infraestructura mínima necesaria para impulsar una economía creativa. Sin embargo, en la antesala al proceso electoral de noviembre de este año, este tema sigue prácticamente ausente del discurso público de los candidatos a puestos electivos. Expresiones recientes de los que aspiran particularmente a la Gobernación por parte de los dos partidos principales, Alejandro García Padilla del Partido Popular Democrático (PPD) y el incumbente Luis G. Fortuño Burset del Partido Nuevo Progresista (PNP), son muestra de ello.

PRI Archipiélago EP2: MIMA, por Puerto Rico Indie en Vimeo.

Como señaló la periodista de El Nuevo Día, Ana Teresa Toro, en un escrito titulado “Ausente la cultura”[2], Fortuño no abordó cuestiones específicas de la cultura en el mensaje de Estado que ofreció en febrero. Por otro lado, en su propuesta para crear 50 mil empleos en los primeros 18 meses de su mandato, de ser electo, García Padilla solo menciona que las artes, el deporte y el entretenimiento representan “áreas de oportunidad”. A esto se añade su promesa de que todo “negocio o empresa de difusión, industria hotelera, o sector empresarial que provea servicios o cree empleos mediante programas de TV, cine o el desarrollo de la actividad artística y cultural, recibirán una pauta o auspicio preferencial de las inversiones del gobierno en promociones o publicidad”.

La atención reciente a lo cultural se ha centrado mayormente en la controversia en torno a la legítima otorgación de fondos al Museo de Arte de Ponce protagonizada por el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz. Otra instancia fue la asignación de $5 millones aprobada por el Gobernador hace unas semanas para proyectos culturales. Si bien esto último resulta un apoyo importante, pone en evidencia que los esfuerzos de promoción a la gestión cultural y creativa del Estado son esporádicos y circunstanciales. En otras palabras, que el hecho de que Puerto Rico tenga una política cultural que se sume a los esfuerzos para alcanzar mayor prosperidad pareciera no formar parte de la agenda de quienes desean asumir la responsabilidad de dirigir la administración gubernamental.

Norein y Michelle Otero, el duo de hermanas a la cabeza de la casa de moda y diseño Ecliptica, presentan su colección de Otoño/Invierno 2010. Ecliptica Fashion Week 2010, por Nano en Vimeo.

En The Creative Economy Report 2010 – Creative Economy: A feasible development option[3], la UNESCO establece que las industrias creativas y culturales han demostrado ser más resistentes a la crisis económica global. Tanto es así que en el año 2008, y en medio de una caída del 12% en el comercio internacional, el intercambio de bienes creativos y culturales se mantuvo en expansión. Según el informe, estos productos generaron alrededor de $594 mil millones y una tasa de crecimiento anual del 14% entre los años 2002 al 2008.

Juan Pastor Bustamante, en su artículo “Economía creativa: una apuesta creíble”[4], define las industrias creativas y culturales como aquellas que involucran actividades que refieren a la publicidad, arquitectura, mercado del arte y las antigüedades, artesanía, diseño, moda, cine y vídeo, música, artes escénicas, editorial, softwaresinteractivos de entretenimiento, radio y televisión y, en algunos casos, los deportes y espectáculos masivos. En Puerto Rico existe demanda para este tipo de bienes. Todas las semanas, cientos de personas asisten a eventos culturales independientes, espectáculos masivos privados o públicos, conciertos, ferias y obras de teatro, entre otras. Por tanto, una política cultural que provea el marco jurídico para potenciar una economía creativa en el País resulta urgente.

El informe de la UNESCO insiste en que el desarrollo de una economía creativa exige la combinación adecuada de estrategias económicas y políticas públicas. Dichas políticas deben reconocer la naturaleza multidisciplinaria de la economía creativa y sus vínculos con las dinámicas sociales, culturales, ambientales y tecnológicas municipales, regionales, estatales e internacionales. Aquí tenemos precedentes que pueden servir de referencia para adelantar este tipo de esfuerzos como, por ejemplo y por solo mencionar uno, el informe de la Junta de Política Cultural nombrada por el entonces Gobernador de Puerto Rico, Aníbal Acevedo Vilá, en el 2005.

La Junta de Política Cultural, constituida por personas de reconocida trayectoria, tuvo la responsabilidad de organizar vistas públicas y redactar un informe con recomendaciones específicas sobre cómo atender asuntos relacionados a la actividad, legislación e institucionalidad cultural del País. Una de sus aportaciones más significativas fue la idea de formular la política cultural nacional mediante un plan denominado Pensar a Puerto Rico desde la Cultura. Diez sugerencias adicionales fueron presentadas en el documento, entre las que caben destacar: 
1) Reconocer la cultura como el eje, el fundamento y uno de los agentes principales de la política pública puertorriqueña 
2) Crear, mediante Orden Ejecutiva, una instancia permanente responsable de implantar y coordinar el cumplimiento de la política cultural 
3) Crear un Fondo de Apoyo a la Cultura administrado conforme al principio de subsidiaridad; y 
4) Declarar como Distrito Cultural de San Juan las zonas de Viejo San Juan, Puerta de Tierra, Miramar y Santurce con el fin de promover la convivencia ciudadana, el turismo y el emprendimiento cultural.

Guanina: 'Desconsiderada', por Teatro Breve en YouTube.

La Junta de Política Cultural puso de relieve el gran interés que genera en Puerto Rico el diálogo sobre la posibilidad de desarrollo de los sectores de producción asociados a la cultura y su vinculación con el espectro económico. Su convocatoria logró la celebración de 19 reuniones con profesionales del quehacer creativo y atrajo 90 comparecencias personales y escritas. Las tareas completadas por la Junta representan, quizás, una de las pocas instancias en la historia contemporánea de Puerto Rico que el tema de la cultura recibe miradas por parte del Gobierno.

De las contribuciones hechas por la Junta de Política Cultural fue poco, sin embargo, lo que se implementó. El valor del caudal de información recopilado por este grupo es incuestionable y, si bien tiene aspectos a mejorar, su informe plantea un documento de referencia obligada.

Diseñar una política cultural coherente y dirigida a resultados concretos y medibles, trascendiendo los límites político-partidistas, debe formar parte del debate colectivo en Puerto Rico. ¿Cuáles son sus propuestas para fomentar el emprendimiento creativo y cultural? ¿Qué tipo de acciones impulsarán en materia de política cultural y economía creativa? ¿Cómo apoyarán las inversiones en empresas creativas y culturales? ¿Qué elementos de la educación mejorarán para promover un mayor consumo de bienes culturales y adelantar la cohesión social que tanto hace falta en el País? ¿Creen que el acceso a contenidos culturales puede mejorar la calidad de vida y competitividad de Puerto Rico? ¿Qué rol jugarán las organizaciones culturales independientes, comunitarias, ecológicas y sin fines de lucro en su Gobierno? Estas y otras preguntas también tienen que formar parte del interrogatorio público a los candidatos.

Fomentar una economía creativa en Puerto Rico abriría la puerta a la diversificación de fuentes de empleo, exportación y riqueza. Tal como lo establece el informe de la UNESCO, representaría una opción factible para el desarrollo. Solo falta la voluntad política para llevar a próximo término los esfuerzos del pasado y establecer desde una perspectiva participativa una política cultural con proyecciones de corto, mediano y largo plazo.

Video-Instalación 'Se me llena la casa de agua', por Raquel Torres-Arzola en Vimeo.

* Todas las imágenes y/o videos pertenecen a la producción cultural de artistas puertorriqueñxs.

Notas:

[1] Documento disponible para consulta en http://www.tendenciaspr.com/

[2] Documento disponible para consulta en http://www.elnuevodia.com/ausentelacultura-1196068.html

[3] Documento disponible para consulta en http://unctad.org/en/Pages/Home.aspx

[4] Documento disponible para consulta en http://elpais.com/diario/2011/07/10/negocio/1310303671_850215.html

Lista de imágenes:

1. Omar Obdulio Peña Forty, Francisco Oller con cerquillos, Impresión digital, (2011).
2. Foto promocional para el Jolgorio Flash Deluxe, con Fofe y Eduardo Alegría, archivo de ArtumOrbis, 2011.
3. Foto promocional para CODA 21 El orden de las cosas, 21-22 de abril en el CBA de Santurce, 2012.